Andalucía apuesta por el desarrollo del autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas, dos pilares clave para impulsar un modelo energético más distribuido y sostenible. Según los últimos datos de la hoja de ruta para el desarrollo del autoconsumo colectivo y comunidades energéticas, promovida por la Consejería de Industria, Energía y Minas a través de la Agencia Andaluza de la Energía, la comunidad autónoma ya ha alcanzado cerca del 50% del objetivo de instalaciones previsto para 2026.
Actualmente, Andalucía cuenta con cerca de 1.500 instalaciones de autoconsumo colectivo, lo que supone un incremento de casi un 50% respecto al año anterior. Estas instalaciones representan una potencia instalada de 54,2 MW, acercándose al objetivo fijado en la estrategia de alcanzar 68 MW antes de finalizar 2026.
Objetivo: duplicar las instalaciones de autoconsumo colectivo en 2026
La hoja de ruta, puesta en marcha a principios de 2025, tiene como objetivo duplicar el número de instalaciones de autoconsumo colectivo hasta llegar a las 2.000 en 2026. En términos de ejecución, el plan ya ha alcanzado:
– 46,4% del objetivo en número de instalaciones
– 59,5% del objetivo en potencia instalada
Este avance refleja el creciente interés por modelos de generación distribuida con energías renovables, que permiten producir y consumir energía de forma compartida entre vecinos, empresas o administraciones públicas.
La estrategia forma parte de la Estrategia Energética de Andalucía 2030, cuyo objetivo es reforzar el uso de energías renovables, el autoconsumo y la participación ciudadana en el sistema energético.
Un modelo energético distribuido, participativo y descarbonizado
La hoja de ruta busca facilitar la transición hacia un modelo energético descentralizado y bajo en carbono, fomentando la participación activa de ciudadanos, empresas y entidades locales en la producción y gestión de energía.
Para ello, el plan incluye diez medidas estratégicas orientadas a impulsar el desarrollo del autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas. Entre ellas destacan:
- colaboración institucional y público-privada
- dinamización del mercado energético
- formación y difusión
- asesoramiento técnico especializado
- mecanismos de financiación
- desarrollo de proyectos piloto
Este enfoque pretende eliminar barreras administrativas, reforzar la cadena de valor del sector y ampliar el conocimiento sobre estas nuevas fórmulas de energía compartida.
Impulso a la cadena de valor y al tejido empresarial
El desarrollo del autoconsumo colectivo también tiene un impacto directo en el tejido empresarial y la competitividad industrial, al generar nuevas oportunidades para empresas especializadas en energía, ingeniería, instalación y servicios energéticos.
Hasta el momento, 34 entidades de diferentes perfiles se han adherido a la manifestación de interés promovida por la Agencia Andaluza de la Energía, mientras que 14 convenios de colaboración se han firmado con organizaciones profesionales y empresariales para fortalecer las capacidades del sector.
Además, se está elaborando un catálogo de actores de la cadena de valor del autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas, que permitirá identificar empresas, servicios y soluciones disponibles para facilitar el desarrollo de nuevos proyectos.
Comunidades energéticas y financiación para nuevos proyectos
La hoja de ruta también contempla la creación de herramientas para facilitar el acceso a la información y a la financiación. En este sentido, se ha habilitado un listado público con 37 comunidades energéticas existentes en Andalucía, disponible en la web de la Agencia Andaluza de la Energía, que sirve como referencia para nuevas iniciativas.
La financiación constituye otro de los pilares del plan. Los programas de incentivos como INEA (Incentivos para el uso eficiente de la energía) y Incea (Integrados de Competitividad y Energía), financiados con fondos Feder, priorizan proyectos vinculados al autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas