El Ayuntamiento de Pamplona prevé cerrar este año con ocho comunidades energéticas activas, que darán cobertura a 13 barrios de la ciudad y agruparán a 574 entidades y asociaciones vecinales. El crecimiento del modelo ha sido notable en los dos últimos años en que la capital navarra ha pasado de tres comunidades energéticas al cierre de 2023 a las siete actualmente operativas, a las que se sumará la comunidad energética de San Jorge y Buztintxuri, en proceso de constitución. El crecimiento de estos proyectos refuerza la necesidad de soluciones digitales como SIE Comunidad de Inergy para gestionar comunidades energéticas urbanas de forma eficiente y centralizada.
Este despliegue forma parte de la Estrategia 2030-Agenda Urbana de Pamplona y de la Estrategia de Transición Energética y Cambio Climático municipal. Ambos marcos recogen objetivos como la reducción del consumo energético, la sustitución progresiva de combustibles fósiles, el impulso de energías renovables locales y la incorporación de soluciones urbanas sostenibles.
Dentro de estas políticas, Pamplona también ha puesto en marcha tres Oficinas Verdes en Txantrea, Milagrosa y Rochapea. En 2025, estas oficinas atendieron más de 150 consultas vecinales relacionadas con ayudas y subvenciones para la rehabilitación y mejora energética de edificios.
En este contexto, SIE Comunidad, el software de Inergy para la gestión de comunidades energéticas, se posiciona como una solución clave para ayuntamientos, entidades locales y comunidades que necesitan administrar autoconsumos compartidos, participantes, coeficientes de reparto y datos energéticos desde una plataforma centralizada.
Comunidades energéticas en Pamplona: ocho iniciativas en 13 barrios
La primera comunidad energética de Pamplona fue Kemendi, en Mendillorri, creada en 2022 y formada por 171 socios. En 2023 se sumaron Arrotxa-E, en el barrio de Rochapea, con 85 socios, y Ermen, para Ermitagaña y Mendebaldea, con 41 asociaciones adheridas.
Desde 2024, el Ayuntamiento de Pamplona ha impulsado nuevas comunidades energéticas en distintos barrios. Ese año comenzaron Ilargienea, que agrupa a Milagrosa, Azpilagaña y Lezkairu, con 76 asociados, e Iturargi, para Iturrama y San Juan, con 87 entidades socias.
Posteriormente se constituyeron Ekibide Txantrea, con 102 asociados y convertida en la segunda comunidad energética con mayor número de participantes de la ciudad, y Aldatzen, en el Casco Antiguo, con 30 entidades asociadas.
La octava comunidad energética, correspondiente a San Jorge y Buztintxuri, está prevista para finales de año y cuenta actualmente con 12 socios en su fase de constitución.
Con este despliegue, Pamplona prevé terminar 2026 con comunidades energéticas en 13 barrios, lo que confirma el crecimiento del autoconsumo compartido municipal como herramienta de transición energética local.
Software para gestionar comunidades energéticas en ayuntamientos
El aumento del número de comunidades energéticas y de participantes plantea nuevos retos para los ayuntamientos. La gestión de una comunidad energética no termina con la instalación de placas fotovoltaicas. Requiere controlar la producción renovable, analizar consumos, gestionar usuarios, aplicar coeficientes de reparto, explotar datos energéticos y mantener una comunicación transparente con las personas y entidades participantes.
En este escenario, SIE Comunidad de Inergy permite a administraciones públicas, entidades promotoras y comunidades energéticas gestionar sus proyectos de forma centralizada. El software facilita el seguimiento energético de cada participante, la monitorización de la energía generada y consumida, la gestión de repartos y la visualización de indicadores clave para la toma de decisiones.
Para ciudades como Pamplona, donde el modelo se extiende por distintos barrios y agrupa a cientos de entidades, disponer de una plataforma especializada ayuda a simplificar la gestión técnica y administrativa, mejorar la trazabilidad de los datos y ofrecer información clara a las personas socias de cada comunidad energética.
Comunidades energéticas urbanas para reducir emisiones
Las comunidades energéticas son figuras de participación abierta, gestionadas por sus propios miembros y orientadas al desarrollo de actividades vinculadas a las energías renovables. En ellas pueden participar ciudadanos, asociaciones, colectivos, pymes y entidades locales.
Este modelo permite canalizar inversiones de la ciudadanía y de los negocios locales, facilitar el acceso al autoconsumo compartido, prestar servicios de eficiencia energética y avanzar hacia un sistema energético más local, limpio y participativo.





